Tecnologías de apoyo y su relación con la accesibilidad

Dos chicos jóvenes a los que les falta una pierna jugando al futbol con muletas.

Seguro que alguna vez te has preguntado sobre la relación que tienen las tecnologías de apoyo y la accesibilidad. Realmente no es fácil discernir la fina línea que separa los dos conceptos. ¿Cuándo un elemento es un producto de apoyo y cuándo es una medida de accesibilidad?

En este artículo te cuento las principales características de cada idea y veremos si tiene sentido o no establecer una diferencia.

¿Cuál es la diferencia entre productos de apoyo y accesibilidad?

Mientras que la accesibilidad es una condición del entorno, es la suma de las características que lo hacen utilizable por todo tipo de personas, las tecnologías de apoyo son aquellos productos destinados a resolver barreras concretas que personas con alguna discapacidad pueden encontrar en una situación determinada.

Por ejemplo, un bastón blanco es un producto de apoyo. Ayuda a una persona con discapacidad visual a dirigirse por el espacio físico ofreciendo información a través del tacto. Otros ejemplos de productos de apoyo son prótesis, cubertería adaptada, lectores de pantalla, implantes cocleares, documentos en lectura fácil, sillas de ruedas, etc.

Los productos de apoyo están pensados para facilitar la participación de personas con discapacidad, mediante la sustitución o el apoyo de funciones y habilidades humanas. También para prevenir limitaciones y proteger dichas funciones. Por ello la lista de productos que podemos encontrar en el mercado es tan amplia como la cantidad de funciones humanas.

La accesibilidad, en cambio, es una condición que aspira a que todas las personas, tengamos o no discapacidad, podamos disfrutar de un entorno o servicio sin limitaciones en la participación. Es decir, que un espacio accesible tiene que prever posibles barreras y evitarlas antes de que se produzcan.

Ambos conceptos tienen el mismo fin, conseguir la participación real de las personas con discapacidad en todo tipo de ámbitos vitales. Sin embargo, tienen distinto enfoque de uso. Mientras que los productos de apoyo cubren necesidades muy concretas y cada persona utiliza sólo aquellos que necesita, la accesibilidad es un cúmulo de características que contiene un espacio que puede usar cualquier persona.

Lo que, en la práctica, implica que estén directamente relacionados. Por ejemplo, en un aseo accesible sólo la persona que lo necesite utilizará las barras de sujeción o en una página web accesible sólo la persona que lo necesite utilizará un lector de pantalla para interactuar con ella. No obstante, cualquier persona puede hacer uso del aseo o de la página web independientemente de sus limitaciones.

Tipos de productos de apoyo

La norma ISO 9999:2023 describe una relación de productos de apoyo conforme a la terminología que establece la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF – OMS, 2018) y ordenada según la función de los productos de apoyo. Hay infinidad de productos de apoyo y esta es sólo una de las clasificaciones posibles.

04 Productos de apoyo para medir, estimular o entrenar funciones fisiológicas o psicológicas.

Sirven evaluar y medir el estado de salud de una persona y para entrenar y mejorar su habilidades y funciones. Su uso más habitual es como tratamiento médico, aunque siguen siendo necesarios para la realización de actividades cotidianas.

Algunos ejemplos de este tipo de productos son los equipos de oxígeno, medias antiedemas, gafas de protección para la luz, bombas de insulina, materiales para entrenar la memora o bipedestadores.

06 Órtesis y prótesis

Las prótesis son dispositivos externos que sustituyen una extremidad o parte del cuerpo. Las órtesis son dispositivos externos que modifican las características estructurales y funcionales de los sistemas corporales.

Algunos ejemplos de órtesis son los dispositivos de avances mandibular, sujeciones para hernia abdominal o articulaciones de codo.

Algunos ejemplos de prótesis son las manos y dedos protésicos, pinzas-gancho, prótesis de pie, rotadores axiales, prótesis mamarias, nasales o incluso pelucas.

09 Productos de apoyo para las actividades de cuidado personal

Son productos que facilitan el cuidado y el aseo personal; como el vestirse y desvestirse, ducharse, el secado del pelo, etc.

Algunos ejemplos son zapatos de uso específicos, baberos y delantales, cascos, ganchos o varillas para vestirse, tiradores de cremalleras, pasamanos y barras de apoyo, asientos para el inodoro, esponjas con mango, compresas para incontinencias o sillas de ducha.

0954 Productos de apoyo para la actividad sexual

En la norma ISO 9999:2023, esta categoría está incluida en la anterior. Sin embargo, he querido destacarla como un apartado distinto, pues creo que tiene una entidad diferente.

Dentro de los productos de apoyo para la actividad sexual podemos encontrar anillos para el pene, productos para la dilatación de la vagina o maniquíes para la actividad sexual.

12 Productos de apoyo relacionados con la movilidad personal y el transporte

Estos productos sirven para potenciar o sustituir la capacidad de una persona para moverse, desplazarse de un lugar a otro y para usar transportes.

Algunos ejemplos son sillas de ruedas, bastones, muletas, andadores, bastones guía, automóviles adaptados, pomos para volante, grúas, dispositivos salvaescaleras, bicicletas propulsadas con las manos o discos de transferencia.

15 Productos de apoyo para las actividades domésticas

Son productos que facilitan las actividades de la vida diaria relacionadas con el mantenimiento de la casa y la cocina.

Ejemplos de estos productos son maquinas de cortar en lonchas, peladores de patatas, recipientes para cocer huevos, escurridores de bayetas, dispensadores de comida, adaptadores de agarre para vasos y tazas o robot aspirador.

18 Mobiliario y accesorios

Hablamos de productos de apoyo para facilitar actividades en espacios interiores y exteriores.

Algunos ejemplos son mesas regulables, atriles para libros, mesas de cama, sillas para estar de pie, elevadores de cama, cerraduras eléctricas o alfombras de seguridad.

22 Productos de apoyo para la gestión de la información y la comunicación

Se trata de productos pensados para facilitar el recibir, producir y enviar información, así como para entrenar la capacidad de una persona para hacer dichas acciones.

Ejemplos de este tipo de productos son gafas, filtros de luz, lupas, audífonos, líneas braille, generadores de voz, audiolibros, comunicadores, dispositivos avisadores, subtítulos, lectura fácil o lectores de pantalla.

24 Productos de apoyo para manipular y mover objetos

Son productos que ayudan a la manipulación y, por lo tanto, al uso de objetos o dispositivos.

Por ejemplo, botones-pulsadores, teclados adaptados, punteros, pinzas, bandejas distribuidoras, bandas imantadas, carritos de la compra.

27 Productos de apoyo para controlar o adaptar elementos del entorno físico

Son productos que permiten protegerse de agentes nocivos o controlar las condiciones ambientales, como el ruido o la luz.

Algunos de estos productos son humidificadores, equipos de iluminación, productos para reducir las vibraciones o el ruido.

28 Productos de apoyo a las actividades laborales

Son todo tipos de productos que puedan facilitar las funciones y tareas de un puesto laboral. Podemos encontrarlos también en otras categorías.

Por ejemplo, mobiliario regulable, banco de trabajo, esteras para el trabajo, grúas para transferir a una persona en silla de ruedas o imanes manuales.

30 Productos de apoyo para el esparcimiento y el ocio

Son productos destinados a facilitar la participación en deportes, juegos y otros espacios de ocio. Tienen que ver con las equipaciones de deportes y juegos adaptados o columpios accesibles.

Tipos de accesibilidad

Cuando un producto o entorno es accesible, implica que está preparado para que las personas interactuemos con él desde michas funcionalidades y formas de hacer distintas. Cuando hablamos de tipos de accesibilidad, en realidad nos referimos a dimensiones que nos ayudan a categorizar las posibles barreras de participación y sus soluciones.

Accesibilidad física

Es la que procura garantizar el acceso y el tránsito por espacios construidos, así como la manipulación de objetos y de instrumentos. Son intervenciones y medidas pensadas principalmente para personas con movilidad reducida y de talla baja. Pero también mejora la vida de peques, personas mayores, sin buena psicomotricidad, que van muy cargadas o papas y mamas con carritos de bebe.

Ejemplos clásicos de accesibilidad física son rampas, ascensores, barras de soporte en los aseos o puertas amplias. Otros quizás menos conocidos son los que tienen que ver con la manipulación de objetos, como sustituir los pomos de las puertas por tiradores, los software que permiten navegación a través de teclado, los asistentes virtuales que funcionan con la voz o las soluciones de domótica en la vivienda.

Accesibilidad sensorial

Es la accesibilidad que procura el acceso sensorial y perceptivo a la información. Se trata de poder acceder a la información a través de la vista, el oído y el tacto por igual, de manera que si carezco de uno de uno de ellos pueda utilizar otro.

Ejemplos de accesibilidad sensorial son los subtítulos o la Lengua de Signos para personas con discapacidad auditiva, los lectores de pantalla o las audiodescripciones para personas con discapacidad visual.

Accesibilidad cognitiva

Son la medidas e intervenciones que procuran una fácil comprensión del medio. Es decir, poder conocer de forma intuitiva en qué tipo de espacios estoy, que actividad se hace, cuales son sus normas de uso, que se espera de mí… Es la dimensión de la accesibilidad más joven y novedosa. Surge para dar respuesta a colectivos como personas con discapacidad intelectual, con trastorno autista, enfermedad mental, analfabetismo funcional y otras dificultades de comprensión.

Entre las herramientas que nos ayudan a tener un entorno fácil de comprender y amigable encontramos el lenguaje claro y la lectura fácil, el wayfindingla usabilidad web o los SAAC.

Para ahondar sobre el concepto de accesibilidad puedes consultar mi artículo Introducción a la accesibilidad universal (1).

Entonces, ¿cuándo hablamos de productos de apoyo y cuándo hablamos de medidas de accesibilidad?

Si has llegado hasta aquí, te habrás dado cuenta de que no está tan claro y quizás no sea necesario establecer la diferencia. Algunos de los productos de apoyos que hemos mencionado son artículos interesantes para todo el mundo. Seguro que muchas de vosotras y vosotros disfrutáis de tiempo extra gracias a un robot aspirador o habéis utilizado un atril en vuestra época de estudiante para manejar varias lecturas a la vez. Además, tratando estos elementos como objetos cotidianos, sin la conciencia de la relevancia que tienen para alguien con movilidad reducida.

Ambas ideas se complementan. Los productos de apoyos responden a una necesidad concreta y la accesibilidad aprovecha los principios que rigen los productos de apoyo y el diseño universal para construir elementos que respondan a las necesidades del mayor número de personas posibles.

Crear accesibilidad, muchas veces, implica incluir productos de apoyo en un entorno o asegurar las condiciones necesarias para que las personas puedan utilizar los productos de apoyo que necesitan. Siempre desde la perspectiva del diseño universal. Esto se ve muy claro con el pavimento podotáctil, que es necesario para que se orienten las personas con discapacidad visual que utilizan bastón blanco.

Podemos concluir que los productos de apoyo son una manera de salvar barreras en un mundo que no siempre ha sido construido desde el diseño universal y juegan un papel clave a la hora de generar accesibilidad.

Comparte
Ir al contenido